¿Cuánto cobra un vigilante de seguridad en España en 2026? Sueldo real por categoría y convenio

En España hay más vigilantes de seguridad privada trabajando cada día que agentes de Policía Nacional en las calles. El último censo completo del sector, de 2022, contaba más de 142.000 vigilantes activos en plantilla, frente a los 75.435 agentes que tendrá la Policía Nacional a cierre de 2026 según las previsiones del Ministerio del Interior. La diferencia de sueldo entre ambos, sin embargo, es considerable, y buena parte de la gente que se plantea este trabajo no sabe realmente cuánto va a cobrar hasta que ya ha hecho el curso y ha gastado el dinero en la formación.
- Cuánto cobra un vigilante de seguridad sin arma en 2026
- La cifra cambia bastante según la categoría
- Antigüedad, festivos y horas extra: lo que de verdad engorda la nómina
- Descansos y jornada: lo que dice el convenio
- Los pasos para conseguir el carné y empezar a trabajar
- ¿Vigilante, policía o bombero? La pregunta que se hacen muchos aspirantes
Cuánto cobra un vigilante de seguridad sin arma en 2026
El Convenio Colectivo Estatal de Empresas de Seguridad Privada, publicado en el BOE en abril de 2026 y vigente hasta 2030, fija el salario base de un vigilante de seguridad en 1.161,28 euros brutos al mes para una jornada completa de 162 horas. A ese salario base se le suman varios pluses que, en la práctica, forman parte del sueldo real de cualquier vigilante desde el primer día:
| Concepto | Importe mensual 2026 |
|---|---|
| Salario base | 1.161,28 € |
| Plus de transporte | 137,81 € |
| Plus de vestuario | 112,28 € |
| Plus de peligrosidad (sin arma) | 24,08 € |
| Total bruto aproximado | 1.435,45 € |
Ojo con un matiz que casi nadie tiene en cuenta cuando compara ofertas: estos importes son mínimos de convenio, no un techo. Una empresa puede pagar por encima, pero nunca por debajo, así que si te ofrecen un sueldo inferior a esta tabla para un puesto de vigilante sin arma, algo no cuadra en el contrato y merece la pena preguntar antes de firmar. Para saber lo que realmente vas a ver ingresado cada mes, conviene aplicar las retenciones de IRPF correspondientes sobre ese bruto, que en cómo calcular el IRPF en la nómina puedes ver explicado con ejemplos.
La cifra cambia bastante según la categoría
El salario que acabamos de ver es el suelo del sector, no el techo, y desde luego no es igual en todas las categorías. Un vigilante que trabaja con arma parte de un salario base distinto y cobra un plus de peligrosidad mayor: sumando todos los conceptos, un vigilante con arma alcanza unos 1.591,27 euros brutos al mes en 2026. Los vigilantes de explosivos van todavía más allá, con un salario base de 1.201,92 euros al que se suman complementos de peligrosidad específicos que llevan el bruto mensual por encima de los 1.620 euros en la mayoría de los casos.
Los escoltas privados tienen su propio plus funcional, de 312,99 euros al mes (o 1,93 euros por cada hora efectiva de servicio de escolta), que se añade al resto de conceptos salariales. Y si asciendes a jefe de equipo, el convenio reconoce un 10% adicional sobre el salario base de tu categoría mientras ejerzas esas funciones, unos 116 euros más al mes para un vigilante o escolta. No es una barbaridad, pero sí es la diferencia entre estar en la media del sector o estar por encima.
Antigüedad, festivos y horas extra: lo que de verdad engorda la nómina
La tarifa de referencia para un vigilante sin antigüedad en 2026 es de 9,98 euros brutos la hora. A partir de ahí se suman, si concurren en esa hora concreta, los complementos de nocturnidad, festivo o el propio plus de arma, que pueden dejar la hora efectiva bastante más alta en un turno de fin de semana o de madrugada. La verdad es que casi nadie vive del salario base puro: el sueldo real de un vigilante depende mucho de cuántos turnos "malos" acepta.
Con la antigüedad pasa algo curioso que pocos portales explican bien: desde 1996 ya no se generan trienios nuevos en este convenio, así que la antigüedad actual se acumula por quinquenios. Cada quinquenio 2026 suma 45,86 euros al mes al salario, con un tope: la antigüedad acumulada no puede superar el 10% del salario base a los 5 años, el 25% a los 15 años, el 40% a los 20 años y el 60% como máximo a partir de los 25 años en la misma empresa. Quien lleva una década en el sector nota esa diferencia en la nómina, aunque no cambie de categoría ni de puesto.
Descansos y jornada: lo que dice el convenio
Antes de aceptar un puesto conviene mirar también las condiciones de descanso, porque en seguridad privada los turnos largos son la norma, no la excepción. El convenio exige un mínimo de 13 horas de descanso entre el final de una jornada y el inicio de la siguiente, un descanso semanal de al menos 1,5 días ininterrumpidos, y un mínimo de 96 días naturales de descanso al año para quienes trabajan jornadas de 8 horas o más. Si en la entrevista te cuentan un cuadrante que incumple estos mínimos, no es un detalle menor: es una irregularidad que puedes reclamar.
Los pasos para conseguir el carné y empezar a trabajar
La parte buena de esta profesión es que no hace falta una carrera universitaria para acceder a ella, ni siquiera el bachillerato. Lo que sí hace falta es pasar por un proceso reglado que no admite atajos, porque sin la habilitación oficial no puedes trabajar como vigilante, por mucho que una empresa quiera contratarte.
- Cumplir los requisitos básicos: tener 18 años cumplidos y no haber alcanzado la edad ordinaria de jubilación, contar con el Graduado en Educación Secundaria Obligatoria (o equivalente), tener nacionalidad española, de un país de la Unión Europea o del Espacio Económico Europeo (o de un tercer país con convenio de reciprocidad), y carecer de antecedentes penales.
- Superar el reconocimiento médico y psicotécnico que acredita la aptitud física y psicológica necesaria para el puesto.
- Hacer el curso de formación homologado: 240 horas de teoría más 60 horas de prevención de riesgos laborales, con prácticas de tiro y defensa personal incluidas. Varios centros lo ofrecen de forma gratuita dentro de programas de formación para desempleados, así que antes de pagar un curso privado merece la pena mirar la oferta pública disponible en tu comunidad.
- Presentarte al examen de habilitación del Ministerio del Interior: un test teórico de 100 preguntas, pruebas físicas (carrera, flexiones, salto vertical) y un nuevo reconocimiento médico.
- Tramitar la TIP, la Tarjeta de Identidad Profesional que expide la Policía Nacional una vez superadas todas las pruebas anteriores. Sin ella no puedes ejercer legalmente, así que es el documento que de verdad te habilita para trabajar en el sector.
¿Vigilante, policía o bombero? La pregunta que se hacen muchos aspirantes
Es habitual que alguien que se plantea hacerse vigilante de seguridad también tenga en la cabeza opositar a Policía Nacional o a bombero, y la comparación tiene sentido porque las tres salidas comparten vocación de seguridad pero se parecen poco en sueldo y en proceso de acceso. Convertirte en vigilante lleva semanas, no años, y no exige superar una oposición con miles de aspirantes por plaza. A cambio, lo que cobra un policía o lo que gana un bombero, ambos con acceso mediante oposición, está claramente por encima del sueldo de un vigilante de seguridad privada durante toda la carrera profesional, no solo al principio.
Mi recomendación, si dudas entre las dos opciones, es no verlas como excluyentes: trabajar de vigilante mientras preparas una oposición es una de las fórmulas más habituales para mantener ingresos sin dejar de estudiar, porque los turnos de este sector (muchos de 12 horas con descansos largos) dejan más margen del que parece para compaginar estudio y trabajo.
El dato que de verdad conviene recordar es este: el salario base de un vigilante de seguridad está apenas unos euros por encima del Salario Mínimo Interprofesional de 2026. Lo que separa un sueldo ajustado de uno que compensa de verdad son los pluses: nocturnidad, festivos, arma, jefatura de equipo, antigüedad. Antes de firmar un contrato en este sector, no te quedes con el salario base que te enseñan en la oferta. Pregunta explícitamente cuántos turnos nocturnos y festivos vas a hacer al mes, porque ahí está la diferencia real entre cobrar 1.435 euros o bastante más.

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