Permiso por matrimonio 2026: cuántos días son y cómo pedirlo

Quince días naturales retribuidos es el mínimo legal por matrimonio, pero no todas las parejas de hecho tienen ese derecho garantizado y algunos convenios dan bastante más: aquí están las cifras reales y cómo pedirlo sin liarla.

Te casas un sábado de septiembre y das por hecho que el lunes empiezas tu permiso. Error: si la boda cae en fin de semana, el permiso arranca el primer día laborable siguiente, así que puedes perder de forma involuntaria el disfrute de esos días de fiesta que pensabas aprovechar. Y si vives en pareja de hecho inscrita, la sorpresa puede ser peor: hay sentencias que niegan el permiso porque el convenio de la empresa no lo contempla expresamente, aunque el trabajador diera por hecho que sí. Vamos a lo importante, sin rodeos.

Índice
  1. Qué dice la ley exactamente: 15 días naturales retribuidos
  2. Cómo se cuentan los 15 días (aquí falla casi todo el mundo)
  3. ¿Y si no estoy casado, sino en pareja de hecho?
  4. Si trabajas para la Administración: son 15 días hábiles, no naturales
  5. Convenios colectivos que dan más de 15 días
  6. Cómo pedirlo en el trabajo sin liarla
  7. ¿Puede la empresa negarte el permiso?
  8. ¿Merece la pena juntarlo con las vacaciones?
  9. Errores más comunes al pedir este permiso

Qué dice la ley exactamente: 15 días naturales retribuidos

El artículo 37.3.a) del Estatuto de los Trabajadores reconoce a cualquier persona trabajadora en España el derecho a 15 días naturales de permiso retribuido por matrimonio. Da igual el tipo de contrato: se aplica lo mismo si tienes un contrato indefinido que si tu contrato es temporal, a tiempo parcial o eres interino. Lo único que importa es que exista una relación laboral por cuenta ajena.

Durante esos 15 días tu nómina no cambia lo más mínimo: cobras el salario base, los complementos y cualquier otro concepto habitual, exactamente igual que si hubieras trabajado. Si nunca te has parado a mirar qué significa cada línea de tu recibo, aprovecha para repasar cómo leer tu nómina en 2026 antes de que llegue tu mes de boda, porque comprobar que no te han descontado nada es responsabilidad tuya, no solo de RRHH.

Cómo se cuentan los 15 días (aquí falla casi todo el mundo)

La ley habla de días naturales, no de días laborables. Esto tiene dos consecuencias que mucha gente pasa por alto:

Primera: dentro de esos 15 días cuentan también los sábados, domingos y festivos que caigan en medio. No se descuentan ni se recuperan. Segunda, y esta es la que genera más líos: el permiso empieza el día del hecho causante si ese día es laborable para ti, pero si la boda se celebra en sábado, domingo o festivo, el cómputo arranca el primer día laborable siguiente. Una boda en miércoles significa que el permiso empieza ese miércoles; una boda en sábado significa que, en la práctica, "pierdes" el fin de semana como parte del permiso y este no comienza hasta el lunes.

Tampoco se puede fraccionar. Son 15 días consecutivos, no una bolsa de horas o jornadas sueltas que uses cuando te convenga a lo largo del año. Si tu idea era coger unos días ahora y el resto en otro momento, ojo: no funciona así salvo que tu convenio diga expresamente lo contrario.

¿Y si no estoy casado, sino en pareja de hecho?

Aquí está la parte que casi ningún artículo cuenta bien. El Estatuto de los Trabajadores habla literalmente de "matrimonio", no de pareja de hecho. Muchos convenios colectivos equiparan expresamente a las parejas de hecho inscritas en el registro correspondiente, y en esos casos el derecho a los 15 días es tan sólido como el de cualquier boda. El problema aparece cuando el convenio no dice nada al respecto: ahí no hay automatismo, y los tribunales no siempre fallan a favor del trabajador.

De hecho, existe jurisprudencia que ha denegado el permiso a una trabajadora precisamente por no considerar equiparable su pareja de hecho al matrimonio a estos efectos, al no estar previsto en su convenio. La conclusión práctica es esta: si vas a formalizar una pareja de hecho y trabajas por cuenta ajena, revisa tu convenio colectivo antes de dar el paso, no después. Si no dice nada, pregunta por escrito en RRHH cuál es la política de la empresa; no des por hecho que tienes el mismo derecho que un compañero que se casa por lo civil.

Si trabajas para la Administración: son 15 días hábiles, no naturales

Si eres funcionario o personal laboral del sector público, tu permiso se rige por el artículo 48 del Estatuto Básico del Empleado Público, y ahí el matiz cambia a tu favor: son 15 días hábiles, no naturales. En la práctica esto suele traducirse en más días reales de ausencia, porque los sábados, domingos y festivos no cuentan dentro del cómputo. Algunas administraciones, como la Comunidad de Madrid, amplían además el permiso en dos días adicionales cuando la boda se celebra en un municipio distinto al habitual del trabajador, para cubrir el desplazamiento.

Convenios colectivos que dan más de 15 días

El mínimo de 15 días naturales es exactamente eso, un mínimo. Los convenios colectivos pueden mejorarlo, y algunos lo hacen de forma notable. Por poner ejemplos reales: el convenio del comercio del metal de la provincia de Barcelona reconoce 20 días naturales si el trabajador lleva más de cinco años de antigüedad en la empresa, y 15 si la antigüedad es menor. El convenio de la industria química, por su parte, fija 17 días naturales con carácter general.

La lección aquí es sencilla: antes de asumir que solo tienes 15 días, busca tu convenio colectivo (está publicado en el BOE o en el boletín oficial de tu provincia) y mira el apartado de permisos retribuidos. Es un ejercicio de diez minutos que a veces se traduce en varios días extra de sueldo pagado.

Cómo pedirlo en el trabajo sin liarla

La ley no fija un plazo mínimo de preaviso para solicitar este permiso, pero la práctica habitual y razonable es avisar con la mayor antelación posible, idealmente entre dos y cuatro semanas antes de la boda. Muchas empresas piden que la solicitud se haga por escrito, y aunque la tuya no lo exija, hacerlo así es una buena idea: te deja constancia de la fecha en que avisaste, algo que puede ser útil si más adelante hay alguna discrepancia sobre cuándo empieza el permiso.

Un email corto y directo es suficiente: indica la fecha de la boda, la fecha en la que solicitas que empiece el permiso según la regla de los días naturales, y pide confirmación por escrito de RRHH. No hace falta justificante previo a la boda, aunque sí es habitual que la empresa pida después el libro de familia o el certificado de matrimonio del Registro Civil para archivar el expediente.

Conviene no confundir este permiso con otros parecidos que también recoge el artículo 37 del Estatuto. Es distinto, por ejemplo, del permiso retribuido de 5 días por accidente o enfermedad grave de un familiar, que tiene su propia causa y duración, y también del permiso por nacimiento y cuidado de menor, que sigue reglas y plazos completamente distintos. Cada uno se solicita y se justifica por separado.

¿Puede la empresa negarte el permiso?

No. Es un derecho reconocido por ley y no depende de la voluntad de la empresa ni de si es temporada alta de trabajo. Lo que la empresa sí puede hacer es intentar negociar contigo el encaje exacto de las fechas si coincide con un momento especialmente delicado, pero no puede negarte el permiso en sí ni obligarte a renunciar a parte de él. Si tu empresa se pone difícil, mi consejo es pedirlo siempre por escrito desde el primer momento: así tienes prueba documental si el asunto acaba en una reclamación ante el Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación (SMAC) o, en última instancia, en el Juzgado de lo Social. No es lo habitual, pero pasa, y mejor no jugártela sin papel de por medio.

¿Merece la pena juntarlo con las vacaciones?

Es una tentación lógica: sumar los 15 días del permiso a tus vacaciones anuales para tener una luna de miel más larga. Legalmente es posible, siempre que la empresa lo permita en cuanto al calendario, pero ten en cuenta que son dos derechos distintos que no se compensan entre sí. El permiso por matrimonio no sustituye a las vacaciones ni al revés, y si te quedan días de vacaciones sin coger antes de fin de año por haberlos concentrado todos alrededor de la boda, puede que te encuentres con un problema añadido. Si esa situación te suena, échale un vistazo a qué hacer con las vacaciones no disfrutadas antes de que se te acumulen y las pierdas.

Errores más comunes al pedir este permiso

El más habitual, con diferencia, es dar por hecho que la pareja de hecho tiene automáticamente el mismo derecho que el matrimonio civil o religioso: como se ha visto, depende del convenio y no siempre es así. El segundo error es intentar fraccionar los 15 días en lugar de disfrutarlos de forma consecutiva. El tercero es no pedirlo por escrito y confiar en un acuerdo verbal con el jefe directo, que luego puede no coincidir con lo que registra RRHH.

Hay otro matiz curioso que genera dudas: si te casas dos veces, por ejemplo por lo civil y después por la iglesia en fechas distintas, el permiso no se duplica. El hecho causante es el matrimonio, no cada ceremonia, así que solo tienes derecho a los 15 días una vez, con independencia de cuántas celebraciones organices.

Antes de fijar la fecha de la boda, dedica diez minutos a mirar tu convenio colectivo y manda un correo a RRHH avisando con antelación de cuándo quieres que empiece el permiso. Te ahorrarás sorpresas de última hora y, si alguna vez tienes que reclamar algo, tendrás el papel que lo demuestra.

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