Calculadora de indemnización por despido: cuánto te corresponde por improcedente u objetivo

Un despido improcedente indemniza con 33 días de salario por año trabajado (45 si tu contrato empezó antes de febrero de 2012), con un tope de 24 mensualidades. El despido objetivo da 20 días por año, con un máximo de 12 mensualidades, y el disciplinario declarado procedente no da indemnización. Calcula tu importe aproximado abajo.

Para calcular una indemnización por despido bastan tres datos: tu salario bruto, la fecha de inicio de tu relación laboral y la fecha del despido, además del tipo de despido. Eso es lo que hace la calculadora de abajo: introduces tu salario y tus fechas y obtienes una cifra orientativa con la que revisar la carta de despido o negociar.

Índice
  1. Calculadora de indemnización por despido
  2. Cómo se calcula realmente la indemnización por despido
  3. Improcedente, procedente y nulo: no es lo mismo
  4. ¿Tributa la indemnización por despido?
  5. Qué hacer si la empresa no te paga o no estás de acuerdo
  6. Indemnización, paro y plazos de pago
  7. Errores habituales al revisar el despido

Calculadora de indemnización por despido

Introduce tus datos para calcular el importe aproximado:





Indemnización aproximada
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Cómo se calcula realmente la indemnización por despido

La fórmula base es sencilla: días de indemnización por año trabajado, multiplicados por tu salario diario (salario bruto anual dividido entre 365). Lo que complica todo son dos cosas: el tipo de despido y la fecha en la que empezaste a trabajar.

Si tu contrato es posterior al 12 de febrero de 2012, el cálculo es limpio: 33 días por año si el despido es improcedente, con un tope de 24 mensualidades (720 días). Si tu contrato viene de antes de esa fecha, la ley obliga a partir el cálculo en dos tramos: el periodo anterior a 2012 se paga a 45 días por año, y el periodo posterior a 33 días por año. Ojo con esto, porque es lo que más gente se salta: si solo el primer tramo (a 45 días) ya supera los 720 días, ese número más alto es el que manda como tope, aunque nunca puede pasar de 42 mensualidades. Es la llamada "indemnización mixta", y el Tribunal Supremo tuvo que aclarar en varias sentencias cómo se aplicaba exactamente ese límite doble.

Tipo de despido Días por año Tope máximo
Objetivo procedente 20 días 12 mensualidades
Improcedente (contrato posterior a 2012) 33 días 24 mensualidades (720 días)
Improcedente (contrato anterior a 2012) 45 días hasta 2012 + 33 después 42 mensualidades
Nulo No hay indemnización: readmisión obligatoria —

Un ejemplo: una persona que empezó en su empresa el 1 de marzo de 2009 y es despedida de forma improcedente a mediados de septiembre de 2026, con 22.000 € brutos al año (unos 60,27 € diarios). Su tramo anterior al 12 de febrero de 2012 son casi tres años a 45 días (unos 133 días) y el tramo posterior, unos 14 años y 7 meses a 33 días (unos 481 días). En total, unos 614 días, por debajo del tope de 720, así que le corresponderían unos 37.000 € brutos. Si hubiera empezado en 2015, sin tramo anterior a 2012, serían unos 11 años y medio a 33 días: unos 380 días.

Improcedente, procedente y nulo: no es lo mismo

Aquí es donde muchos trabajadores se pierden. El despido procedente es el que la empresa justifica correctamente. Si es un despido objetivo procedente (por ejemplo, un despido por causas objetivas bien tramitado), da derecho a 20 días por año; si es un despido disciplinario procedente, no hay indemnización. El improcedente es el que no cumple los requisitos de forma o de fondo: la empresa no prueba la causa, no entrega la carta a tiempo o simplemente despide sin motivo válido. Aquí la indemnización sube a 33 (o 45+33) días, y además la empresa puede optar por readmitirte en vez de pagar.

El despido nulo es el caso más grave: ocurre cuando el despido vulnera un derecho fundamental (por discriminación, por represalia tras una denuncia, o durante el embarazo o una baja protegida). En ese caso no hay indemnización por despido: la empresa está obligada a readmitirte y a pagarte los salarios que hayas dejado de percibir, sin posibilidad de "pagar y listo", y puede haber además una indemnización por daños por la vulneración del derecho fundamental.

¿Tributa la indemnización por despido?

La parte buena: la indemnización por despido improcedente u objetivo está exenta de IRPF hasta el límite legal que establece el Estatuto de los Trabajadores, con un máximo absoluto de 180.000 € exentos. Eso significa que, si tu indemnización no supera ese importe, la cobras íntegra, sin que Hacienda se quede con nada por el camino. Lo que sí tributa, y muchos lo olvidan, es el finiquito que suele acompañar a la indemnización (vacaciones no disfrutadas, parte proporcional de pagas extra): eso son rendimientos del trabajo normales y sí llevan retención. Si quieres revisar ese otro concepto por separado, en cómo se calcula el finiquito tienes el desglose completo, y con la calculadora de sueldo neto puedes estimar cuánto te descontarían de ese finiquito.

Qué hacer si la empresa no te paga o no estás de acuerdo

La empresa tiene la obligación de poner a tu disposición la indemnización en el mismo momento del despido si es objetivo, o de pactarla si es un despido improcedente reconocido de forma extrajudicial. Pero la realidad es que muchas empresas se hacen las remolonas o directamente no pagan. Si es tu caso:

  1. Pide por escrito el cálculo detallado de la indemnización y del finiquito, con el desglose de conceptos.
  2. Si no estás de acuerdo con la calificación del despido (crees que es improcedente y la empresa dice que es procedente), tienes 20 días hábiles desde la notificación para presentar papeleta de conciliación ante el SMAC.
  3. Si en la conciliación no hay acuerdo, el siguiente paso es la demanda ante el Juzgado de lo Social. No hace falta procurador, pero un abogado laboralista marca la diferencia en la mayoría de los casos.
  4. Mientras dure el proceso, puedes solicitar la prestación por desempleo con normalidad; no hace falta esperar a que se resuelva el litigio.

Indemnización, paro y plazos de pago

Una duda muy habitual es si cobrar la indemnización impide cobrar el paro. No lo impide: la indemnización por despido y la prestación por desempleo son compatibles, tanto en el despido objetivo como en el improcedente. Eso sí, si cobras vacaciones no disfrutadas en el finiquito, la prestación empieza a contar una vez transcurrido ese periodo de vacaciones.

El plazo de pago también genera confusión. En un despido objetivo la ley obliga a poner el dinero a tu disposición el mismo día de la comunicación, junto con la carta. En un despido improcedente reconocido, la empresa suele tener un margen razonable (normalmente se pacta en el mismo acuerdo, unos días o pocas semanas) para hacer la transferencia, y si no cumple ese plazo, puedes reclamar intereses de demora además del propio importe. Si el despido acaba en juicio, el pago no llega hasta que hay sentencia firme o acuerdo en conciliación, lo que en la práctica puede alargarse varios meses; por eso muchos abogados laboralistas recomiendan negociar un acuerdo extrajudicial siempre que la oferta de la empresa sea razonable, aunque sea algo inferior a lo que marcaría un juicio ganado con seguridad.

Errores habituales al revisar el despido

El más caro: firmar el finiquito "de conformidad" sin revisarlo antes con un profesional, sobre todo cuando hay dudas sobre si el despido es realmente procedente. Firmar de conformidad no te cierra necesariamente la puerta a reclamar, pero complica el proceso y da argumentos a la empresa. Otro fallo habitual es no fijarse en la fecha exacta de antigüedad: muchos trabajadores llevan años en la misma empresa a través de varios contratos temporales encadenados antes del indefinido, y esa antigüedad real (no solo la del último contrato) puede contar a efectos de indemnización si los contratos estaban conectados sin interrupción relevante. Merece la pena revisarlo con calma antes de dar nada por perdido.

Si tu contrato es un contrato indefinido con más de diez o quince años de antigüedad, la diferencia entre que te apliquen 33 días o que se reconozca el tramo mixto con 45 puede suponer varios miles de euros. No es un detalle menor, y es justo el tipo de cálculo donde más merece la pena contrastar con un graduado social antes de firmar nada.

Antes de dar el finiquito por bueno: comprueba que la fecha de antigüedad que usa la empresa es la real (incluyendo contratos temporales previos si estaban encadenados), verifica si tu caso encaja en el tramo mixto pre-2012, y si tienes cualquier duda sobre la calificación del despido, no firmes nada "de conformidad" sin consultarlo antes. Los 20 días hábiles para reclamar pasan rápido.

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