Y, ¿cuáles son tus expectativas salariales?

Cuando acudes a una entrevista de trabajo, sabes que tendrás que responder ciertas preguntas que pueden resultarte algo incómodas sobre tu experiencia, tus estudios o tus proyectos de futuro. Pero también cabe la posibilidad de que el entrevistador quiera conocer cuáles son tus expectativas salariales.

Esta pregunta, por inesperada o no, siempre despierta ansiedad y cierta incomodidad en los candidatos a un puesto, principalmente porque no existe una respuesta correcta, pero es importante cuidar lo que se dice. El objetivo del entrevistador al plantear esta cuestión es saber qué valor das a tus competencias y habilidades profesionales. Si tus expectativas están por debajo de lo que el puesto implica, estarás infravalorándote como profesional, pero si, por el contrario, pides demasiado puedes ser eliminado de la lista de candidatos.

Otras respuestas que tampoco son aconsejables es decir que no conocer los suficiente las tareas que corresponden al puesto, que no sabes cuál es el salario medio del puesto al que optas o que te parece bien cualquier salario que te sea ofrecido. Cualquiera de estas tres respuestas hará que el reclutador se forme una opinión desfavorable sobre ti en este aspecto.

Por el contrario, existen respuestas más acertadas que dejarán con buen sabor de boca al reclutador. Por ejemplo, en vez de dar una cifra exacta sobre cuál sería tu salario, facilita una banda salarial de lo que consideras que sería una justa recompensa por tu trabajo. Seguramente que lo que la empresa esté dispuesta a pagar se encuentre dentro de esas cifras.

Si actualmente estás trabajando, y has decidido cambiar entre otras razones por cuestiones económicas, se sincer@ e indica que, aunque tienes determinado sueldo, te gustaría mejorar en este aspecto con el cambio.

Otra respuesta que también puede ayudarte a conseguir el puesto es comentar que cual sería el sueldo que te gustaría tener pero que estarías dispuest@ a negociarlo porque primas otros aspectos como poder desarrollar tu carrera profesional en esa empresa o la oportunidad de aprender.

Suele ser habitual que cuando vayas a la entrevista, la empresa ya sepa el sueldo que recibirá el candidato, pero responder de una forma segura sin ser arrogante ni agresivo en tu respuesta, te abrirá las puertas a conseguir el puesto.