Tus experiencias personales dicen mucho de ti

Si te han llamado para hacer una entrevista de trabajo está claro que tu curriculum ha destacado por encima del resto, pero posiblemente también sea parecido a otros. Sin embargo, si hay algo que te diferenciará del resto son tus experiencias personales. ¿Quieres saber por qué? Sigue leyendo.

Cuando te inscribas a una oferta de prácticas, debes tener claro que habrá más candidatos con tu misma formación académica, tendrán el mismo conocimiento de idiomas, e incluso una experiencia profesional similar. Sin embargo, hay un aspecto de tu vida que es único: las experiencias personales. Este tipo de información no suele incluirse ni en la carta de presentación ni en el curriculum pero forma parte de ti y cada vez es más recomendable resaltarlas durante las entrevistas porque facilita información al entrevistador sobre lo qué te motiva, tus aptitudes y habilidades y cómo podrías integrarla en un equipo de trabajo.

Los deportes que practicas o a los que eres aficionado, las acciones de voluntariado en las que participas o simplemente tus hobbies te diferencian del resto de candidatos y dicen mucho más de ti de lo que te imaginas sin que digas nada. Por ejemplo, si eres voluntario en alguna asociación u ONG, el entrevistador sabrá que eres una persona solidaria que sabe trabajar en equipo;  si prácticas deportes de riesgo, estás trasmitiendo que eres una persona con confianza, con mucha energía y atrevida pero si lo tuyo es cocinar, el entrevistador sabrá que eres una persona detallista, paciente y creativa.

Por el contrario, si entre tus preferencias está la lectura, la jardinería o ver exposiciones, pondrás de manifiesto ser una persona creativa, tranquila, intelectual, e incluso, callada. Pero si lo tuyo, son los animales y tienes alguna mascota en casa, el entrevistador entenderá que eres fiable y con sentido de la responsabilidad.

¿Sabes cómo sacar provecho a esas experiencias durante una entrevista? Relaciona los requisitos de la oferta con tus experiencias vividas y cómo te ayudarían a enfrentarte a los retos que puede que tengas que hacer frente en tu puesto. Pero debes tener cuidado con lo que cuentas. La persona que te entreviste puede ser un experto de la materia y si exageras tu experiencia, posiblemente lo note enseguida. Tampoco te inventes intereses o aficiones que no practicas para quedar bien. Es posible que el entrevistador te haga preguntas sobre ello y si no sabes responder con claridad, verá que le estás mintiendo y se llevará una mala impresión de ti.

En tu próxima entrevista, ¡deja que tus experiencias hablen por ti!