Trabajar más no es sinónimo de productividad

A medida que tenemos más experiencia, adquirimos hábitos que nos permiten ser más rápidos, o eso creemos, en nuestro trabajo pero en ocasiones, éstos son un freno para nuestra productividad y nos saboteamos a nosotros mismos.

Aquí tienes la lista de los principales errores que cometemos y que afectan a nuestro rendimiento:

Ser multitarea

Es común pensar que cuántas más cosas puedas hacer hoy mejor que dejarlas para mañana. Este pensamiento es un error ya que si intentas hacer muchas cosas a la vez no terminarás haciéndolas bien ni serás capaz de hacerlas todas. Es mejor centrarse en una tarea y una vez terminada, pasar a la siguiente.

Dejar lo importante para el final

En tu lista de tareas seguramente existirán varias que resulten más sencillas que otras. Lo habitual es optar primero por las que se supone que nos llevará menos tiempo. Lo que es un error porque así estamos dejando para el final del día las tareas más complicadas y nos costará más concentrarnos al estar más cansad@s.

No levantar la mirada del ordenador

Es uno de los malos hábitos más comunes. Es un error pensar que por pasar la mañana delante del ordenador nuestro índice de productividad será mayor. Nuestro cuerpo y mente necesita hacer un descanso al menos cada hora u hora y media. Y por supuesto, evita saltarte la comida o trabajar mientras comes.

Mirar el correo continuamente

Responder los mails que recibimos es necesario pero estar continuamente mirando los correos que entran en el buzón te descentrará y parará el ritmo de trabajo. Busca un momento para comprobar todos los correos y trata de responderlos en el mismo momento.

No respetar el horario de trabajo

Trabajar de forma continuada hasta altas horas o llevarte trabajo a casa son hábitos nocivos. Nuestro cuerpo está acostumbrado a trabajar durante ciertas horas y si alteramos los horarios, el tiempo para descansar y disfrutar de nuestro ocio se verá afectado, además de tu rendimiento laboral.

Ser negativo

Algunas de tus tareas pueden suponer un reto personal y profesional pero debes aceptarlo siempre con positividad. Ser negativo sólo afectará a tu productividad y puede qu termines sin poder completar la tarea encomendada.

Pon en práctica estos consejos y ¡aumenta tu productividad!