Has visto una oferta de trabajo que es perfecta para ti, has hecho la entrevista  pero…. al final te han descartado y te preguntas  por qué. ¿Escasa experiencia? ¿Una formación insuficiente? ¿Idiomas? No te sorprendas si la respuesta del reclutador es que tu actitud no se adapta a la empresa.  ¡No te preocupes! Aquí, te contamos todos los secretos para que tu actitud sea la adecuada y te conviertas en el candidato ideal de las empresas.

No se puede negar que la formación y la experiencia son claves a la hora de conseguir un puesto de trabajo, pero hoy en día las empresas van más allá. Durante una entrevista, el reclutador te hará preguntas sobre dónde estudiaste o cuáles han sido las funciones de tu último puesto de trabajo pero también te hará otras, que le ayuden a conocer si realmente tienes las actitudes necesarias para ocupar el puesto que deseas.

Durante el tiempo que estés con el reclutador, es importante que resaltes todas aquellas actitudes, habilidades, valores y sobretodo motivaciones personales, ya que en ocasiones pueden jugar un papel más relevante que tu cualificación a la hora de decidirse por un candidato.

Por ejemplo, entre las cualidades más importantes para las empresas y que éstas buscan en sus candidatos se encuentran:

  • Actitud positiva
  • Trabajo en equipo
  • Disposición a aprender
  • Flexibilidad para adaptarse a los cambios
  • Liderazgo
  • Capacidad de comunicación y/o análisis
  • Motivación
  • Responsabilidad en el trabajo
  • Compromiso con el proyecto y el equipo
  • Iniciativa

Es fundamental que detectes cuales son las actitudes que más se corresponden con el puesto que pretendes ocupar. Por ejemplo, si optan a un puesto del área comercial, de comunicación o de marketing  será fundamental la capacidad de comunicación, pero si lo que quieres es ocupar una vacante en el área financiero, la capacidad de analizar datos es un aspecto que debes resaltar.

Sin embargo, por encima de todas las cualidades y, con independencia del puesto al que se aspire, lo que buscan las empresas en un candidato es motivación y compromiso ya que ambas están directamente relacionadas con la productividad de la compañía.

Por otro lado, entre las cualidades que rechazan las empresas, y por tanto, que debes evitar mostrar durante la entrevista, se encuentran la pasividad, el individualismo, los comportamientos que generan desconfianza y, naturalmente, las actitudes negativas que no beneficiarán al equipo de trabajo o al departamento en el futuro.

Recuerda que no debes cambiar tu forma de ser o tu carácter, simplemente tienes que sacar partido a aquellas cualidades que ya posees de forma natural y que son tu mejor carta de presentación para ocupar un puesto de trabajo.

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