¿Has oído hablar alguna vez del concepto “learnability”? Esta nueva palabra, que está quitando cada vez más protagonismo al término de empleabilidad, está irrumpiendo con fuerza en el mercado laboral y de la educación hacer referencia a la capacidad de aprender tanto de forma teórica como práctica a lo largo de la toda la vida. Dicho de otro modo, estar constantemente aprendiendo y reciclándose, independientemente de la edad.

Hasta hace unos años, encontrar un empleo dependía de tus conocimientos y las competencias que tuvieras, sin embargo, el mundo está cambiando tan rápido que las empresas comienzan a dar más peso a la capacidad de aprender de sus empleados o candidatos, a su learnability o aprendibilidad. Un ejemplo de ello es que se prevé que los jóvenes que terminen este año sus estudios tendrán que reciclarse entre 10 y 14 veces a lo largo de su vida laboral. Por tanto, aprender estará motivado por la necesidad de desarrollo personal, principalmente motivado porque el ser humano nunca llega a su techo de conocimiento máximo, pero también porque la formación es la base para construir la marca personal e incrementar la diferenciación positiva respecto a la competencia.

La capacidad de aprender tiene dos niveles: la actitud y la aptitud para aprender. Mientras la primera supone el interés por aprender, las aptitudes para el aprendizaje surgen de la educación de las estructuras neurológicas.

La aprendibilidad es una de las capacidades que deberán incluir las nuevas generaciones, y éstas son algunas recomendaciones para implantarla:

  • Buscar metas específicas para motivarse en la consecución de los objetivos.
  • Identificar cuál es el punto débil de tu currículum. Así, podrás corregir esa debilidad en tu formación y prepararte para el mercado laboral
  • Seguir la vocación como motor del desarrollo profesional
  • Convertir la lectura en un hábito de entretenimiento
  • Mantén un pensamiento positivo
  • Observar la actitud de los profesionales que son referente en su campo para interiorizar algunos de esos comportamientos
  • La inteligencia emocional es clave para el éxito de los profesionales del siglo XXI. El desarrollo de la empatía, el fomento de la amabilidad, la resolución de conflictos, las técnicas de negociación y el liderazgo son cualidades que suman al entorno de trabajo
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