Dime dónde vives y te diré tu nivel de inglés

Casi la mitad de los españoles (44%) reconoce que su nivel de inglés es “bajo” o “muy bajo”, mientras que, en el otro lado, en los que piensan que su nivel de inglés es “alto” o “muy alto” ese porcentaje sólo se sitúa en el 22%, según el último barómetro Cambridge Monitor publicado recientemente por Cambridge University Press. Estos datos sitúan a España como el país con el peor nivel de inglés de la Unión Europea: los españoles se dan a sí mismos un 2,67 sobre 5 puntos cuando franceses e italianos se puntúan con 2,69 puntos.

A pesar de estos antecedentes, los españoles han mejorado su inglés en los últimos tres años y ha subido su nota media del 2,47 en 2013 a 2,67 en 2015.

Por Comunidades, Madrid y Cataluña son las que mejor nivel tienen de toda España, casi tres de cada 10 habitantes aseguran tener un nivel “alto” o “muy alto”. A continuación, se sitúa La Rioja con un 26% e Islas Baleares con un 23%. Las Comunidades donde declaran tener un nivel “medio” son Asturias y Extremadura, con un 46% y un 40% respectivamente. A la cola de la lista, están Castilla y León y Cantabria, donde seis de cada 10 residentes reconocen tener un nivel “bajo” o “muy bajo”.

Los puntos débiles de nuestro aprendizaje son la capacidad de expresarnos correctamente, la pronunciación y la comprensión.

El País Vasco, Castilla-León, Extremadura, Cataluña, Canarias y Cantabria son las comunidades donde más complicado les parece adquirir un acento british mientras que los baleares, asturianos, riojanos, valencianos, aragoneses, canarios y andaluces son los que aseguran tener más dificultades para expresarse correctamente en el idioma de Shakespeare. Por último, Murcia, Extremadura, Castilla La Mancha, Madrid, Navarra, Cantabria y Andalucía son las comunidades donde afirman tener mayor dificultad para la comprensión del idioma.

El barómetro de Cambridge asegura que la situación económica de las familias también afecta en el estudio del idioma, aunque gracias al desarrollo de las nuevas tecnologías cada vez en menor medida. Las familias de clase baja obtienen una puntuación de 3,16 sobre 5 mientras que los hogares con una situación “media” suben hasta el 3,55. Por último, las familias de clase alta se evalúan con una puntuación total de 3,78.