Cuida de tu salud en el trabajo

Pasar muchas horas en la oficina implica, en muchas ocasiones, estar sentado delante de un ordenador lo que puede generarte problemas de espalda, visión, e incluso de peso.  Cuidar de tu salud en tu horario laboral hará que mejores tu calidad de vida, e incluso, que aumentes tu rendimiento.

Lo primero es cuidar tu postura. Lo ideal sería utilizar una silla ergonómica para que la espalda permanezca lo más recta posible y un reposapiés para evitar dolores lumbares o cervicales pero la postura que adoptes también es importante. Regula la altura de la silla para que quede a la misma que la mesa y evitar que tengas que arquear la espalda. Además, la pantalla del ordenador tiene que estar a la altura de tus ojos y a una distancia no inferior a 60 centímetros. Recuerda hacer descansos para que tus ojos no se cansen demasiado al focalizar la atención en la pantalla durante mucho tiempo.

Si tu trabajo se desarrolla delante del ordenador pasarás mucho tiempo sentado, algo que no es bueno para tu cuerpo. Levántate, como mínimo una vez cada hora, para ir al baño o hacer las fotocopias que tenías pendientes. ¡Cualquier excusa es buena! Intenta realizar pequeños ejercicios que alivien la tensión en cuello, nuca y cervicales. Por ejemplo, durante unos minutos gira la cabeza de un lado a otro de la cabeza, con los brazos caídos y la espalda recta, y posteriormente moviendo la cabeza hacia delante y hacia atrás. No te olvides de estirar las piernas con cierta frecuencia. Si tienes la oportunidad, sal de la oficina a la calle, no sólo estiraras los músculos, sino que volverás más relajado y aumentará tu productividad.

Después de pasar toda la jornada laboral sentado, necesitas hacer ejercicio. Aprovecha para volver a casa andando o en bicicleta o ir al gimnasio. Si no, cualquier excusa es buena para moverte y combatir el sedentarismo como subir escaleras o hacer estiramientos que eviten que tus músculos se agarroten.

La alimentación es otro punto a tener en cuenta. Es importante comer fruta o frutos secos entre horas, pero evita recurrir a los snacks como patatas fritas cuando tengas hambre. Y por supuesto, ¡mantente hidratado! Acostúmbrate a beber agua mientras estás trabajando.