Atrapa a los ladrones de tiempo

Quizás hayas oído hablar alguna vez de la necesidad de gestionar bien el tiempo para ser capaz de hacer frente a todas las tareas. Puedes creerlo o no, pero lo cierto es que existen actividades y costumbres que restan minutos al tiempo asignado para el desarrollo de tu trabajo, son los llamados ladrones de tiempo. Entre las razones por las que estos “cacos” son el principal enemigo de la productividad de los trabajadores destaca que:

  • Reducen hasta en un 70% las horas efectivas de trabajo
  • Afecta a nuestra capacidad de concentración y atención
  • Provoca retrasos de hasta 9 minutos, es el tiempo que los expertos psicológicos dicen que el cerebro tarda en llegar de nuevo al máximo rendimiento tras una interrupción

Sin embargo, este problema de gestión del tiempo ¡tiene solución! Sólo es necesario identificar cuáles son los hábitos que hacen que nuestro rendimiento disminuya y tomar las medidas adecuadas para corregirlos.

Antes de realizar un análisis pormenorizado, lo que debes tener en cuenta es que existen dos tipos de ladrones de tiempo: externos e internos. En los externos se engloban elementos como las redes sociales, el correo electrónico, el teléfono, las reuniones, las conversaciones con tus compañeros, etc.

En cuanto a los ladrones de tiempo internos, son aquellas circunstancias propias del individuo que tienen relación con su modo de gestionar el tiempo y las tareas. Entre ellos se encuentran, una mala planificación de las tareas a desarrollar, falta de motivación, actitud multitarea, etc.

En la teoría, existen dos tipos de ladrones de tiempo, pero en la realidad podemos hablar de un tercero, un tipo mixto que combinaría los dos anteriores. Por ejemplo, imagina que tienes varias tareas que hacer antes de que termine tu jornada laboral, ladrón interno, sin embargo, tienes que estar constantemente pendiente del correo porque necesitas recibir cierta información para poder avanzar en tu trabajo, un agente externo que hace que se interrumpan continuamente tus tareas.

Una vez detectados de qué tipo son los ladrones de tu tiempo, es el momento de atraparles. Organiza, según su prioridad, las tareas que tengas que hacer en el día, establece momentos en los que mirar tu móvil, redes sociales, llamadas, etc. y otros para contestar a los mails que recibes sólo así mejorará tu rendimiento.